Demandas Colectivas

La historia bíblica de David y Goliat es un ejemplo épico de como el pequeño puede derrotar al grande con fé y pasión. Pero en el mundo real, contra los gigantes corporativos, es difícil para una voz solitaria ser escuchada y que le presten atención.

Hay fuerza en la cantidad. Las demandas colectivas involucran a grupos de personas que se encuentran en situaciones similares que surgen por desacuerdos de negocios o disputas, discriminación, tergiversación, fraude al consumidor, mala conducta corporativa, lesiones, y similares.

Las demandas colectivas, junto a un experimentado abogado de juicio, dan poder a individuos que tienen el mismo reclamo contra una entidad empresarial. De esta forma estos se convierten en una fuerza mayor, y la cantidad de demandantes fortalece la demanda.

Demanda Colectiva: Una Estrategia de Litigación Efectiva

Los casos de demandas colectivas son métodos de litigación civil que permiten que múltiples demandantes presentes demandas con los mismos fundamentos. Una demanda colectiva busca asegurar un remedio legal a una acción ilegitima cometida contra un individuo a través de compensación financiera. Todas los demás partes que también sufrieron el mismo agravio tienen derecho a recibir lo mismo.

Para que una demanda colectiva se ponga en curso, se necesitan múltiples demandantes con un reclamo común contra un acusado identificado. Cada caso tendrá un demandante líder. Esta persona sera el único nombre que aparecerá en el caso. Las demandas efectivas requerirán que los demandantes tengan un banco de experimentados abogados en lesiones personales o en productos defectuosos, dependiendo del caso presentado.

Causas de una Demanda Colectiva

Abajo se enumeran los casos mas comunes que allanan el camino a una demanda colectiva:

Las Ventajas de las Demandas Colectivas

El sistema judicial se beneficia de las demandas colectivas. No hay necesidad de presentar el mismo caso una y otra vez.